Ultimo adiós al Reverendo Lucius Walker


Aunque la muerte es parte de la vida, no deja de acongojarnos la pérdida de personas conocidas o con quienes tenemos amistad. Y muy particularmente sentimos esta sensación más punzante, cuando la guadaña llega de sorpresa a personas que no estaban con una enfermedad terminal.

Una impresión de asombro y hasta de incredulidad fue la noticia de la muerte, en Nueva York, del líder religioso norteamericano Reverendo Lucius Walker, a los 80 años, causado por un infarto cardiaco.

Lucius era muy conocido en Cuba por su valiente actitud de solidaridad y justicia en contra del bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene Estados Unidos contra Cuba hace casi medio siglo y por ser uno de los pacifistas más importantes de estos tiempos.
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“El reverendo Walker, Impulsó 21 Caravanas de Amistad con Cuba en las últimas dos décadas, donde transportaba asistencia humanitaria, como medicinas en sus famosos camiones escolares amarillos, sin pedir autorización ni licencia, explícitamente con el propósito de violar el bloqueo estadounidense contra Cuba, el cual consideraba no sólo un fracaso, sino parte de una política inmoral e imperialista.”
“También organizó Caravanas a Chiapas –la primera en febrero de 1995– en apoyo de la lucha indígena por la tierra, la libertad y la democracia, al entregar asistencia y contribuir a la presencia internacional en Chiapas para disuadir ataques contra comunidades indígenas por las fuerzas armadas y paramilitares.”
“Igualmente, organizó caravanas para Centroamérica, entre otras actividades, en las que siempre vinculaba la realidad en esos países con las políticas imperiales de Washington. En 1988 Walker fue herido en un ataque de la contra en Nicaragua mientras encabezaba una delegación educativa de IFCO donde murieron varios civiles. Ahí fue donde concibió del proyecto de Pastores por la Paz y las caravanas.”
“El propósito de estas iniciativas no era sólo la solidaridad humanitaria, sino cada caravana, al cruzar por decenas de ciudades norteamericanas, educaba a comunidades sobre la política exterior yanqui y sus consecuencias, y a la vez intentaba establecer vínculos solidarios entre comunidades en Estados Unidos y Cuba, Chiapas y Centroamérica. Esto se consideraba como la construcción de una política exterior de pueblo a pueblo en apoyo de la autodeterminación y desarrollo sustentable.”
Walter caracterizó estas iniciativas en una de sus declaraciones tiempo atrás: “las caravanas de Pastores por la Paz son una expresión concreta de comunidades en acción. Cada caravana es un ejemplo claro de amor y solidaridad en movimiento”.
La organización de Walker, la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria, conocida por sus siglas en inglés IFCO, se fundó hace más de 40 años con el propósito de apoyar a sectores pobres y marginados en Estados Unidos en el desarrollo de organizaciones comunitarias dedicadas a luchar por derechos humanos y civiles, y establecer bases para mejorar las comunidades marginadas tanto dentro como fuera de Estados Unidos a través de la autogestión y la defensa de la autodeterminación.
Walker siempre hablaba suave, y con palabras sencillas, pero con gran elocuencia y con un carisma natural lograba romper el silencio una y otra vez frente a injusticias dentro y fuera de su país. En entrevista con La Jornada hace unos años dijo que su trabajo era ganar corazones y mentes en Estados Unidos en contra de políticas injustas como el bloqueo contra Cuba, y crear una relación con el sur a base de solidaridad humana.
Estos individuos extraordinarios son aquellos que nunca se olvidan, más aún, perdura su manera de actuar, que otros continuarán y de esta manera los mantiene vivos por los siglos de los siglos.

(Con información del periódico La Jornada de México)

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