Obama contra Cuba: Dinero y contrarrevolución

Otro punto de vista de las relaciones Cuba y EE.UU. esta vez bajo la autoria de Esteban Morales Domínguez
Estados Unidos ha gastado miles de millones de dólares para desestabilizar a Cuba y derrotar a la revolución. Lo ha hecho durante más de 50 años y lo continuará haciendo, aunque no haya logrado, finalmente, el resultado esperado. Algo tendrán que hacer al respecto y deberemos estar preparados, para potenciales ajustes de política, por parte de Obama, que pueden complicarnos, aun más, la ya compleja situación que atraviesa el pais. (1)

No comparto la tesis de que la acción más importante de la administración de Obama, para apoyar la búsqueda del llamado “cambio de régimen en Cuba”, tenga directamente que ver solo con la posibilidad de reducir o cambiar las prioridades del dinero que se entrega a la contrarrevolución en la isla. Pienso que se trata más de búsqueda de eficiencia política que de simple manejo del dinero.

El dinero, en si mismo, no significa nada, sino esta puesto en función del despliegue de una estrategia política.

El presidente D. Eisenhower, gastó cuantiosos recursos para frustrar el triunfo de la revolución cubana desde la cuna. Siguió gastándolos, a partir de 1959, para evitar la consolidación de la toma del poder político por parte de las fuerzas revolucionarias. Financió a la contrarrevolución interna con insistencia, amamantando a todos los contrarrevolucionarios que se les ofrecieron, dentro y fuera de Cuba y a todos los bandidos y mercenarios fracasados, que después gastaban el dinero a manos llenas, prometiendo siempre volver a Cuba para rescatarla del comunismo.

Este primer presidente, en nuestra cuenta del enfrentamiento con posterioridad a 1959, preparó una invasión que, dejó como herencia y que también fracasó. Poco después J.F. Kennedy, tratando de cobrarse la “ofensa”, se enroló en la preparación de una invasión con las fuerzas armadas norteamericanas y en la llamada “Operación Mangosta”, que tampoco lograron sus objetivos.

Finalmente, después de todos los descalabros sufridos por la política norteamericana, se fue abriendo paso la idea de la creación en Estados Unidos de una sociedad alternativa a la Cuba revolucionaria, haciendo surgir en Miami, una parodia de nacionalidad cubano-americana, cuyos líderes políticos sueñan aun con volver a controlar la Isla.

La contrarrevolución, entonces, a partir de los ochenta, cambió el estilo, pero sin dejar de utilizar, siempre que se presenta la oportunidad, los clásicos instrumentos del terrorismo de estado. La propia llamada Fundación Cubano-Americana, mostró su verdadero rostro como una organizaron terrorista más. De modo que por estos tiempos, mercenarios reclutados, ahora también en Centroamérica, han sido juzgados por crímenes contra Cuba, que no se diferencian para nada de los ya utilizados durante los años sesenta. (2)

Todo lo anterior ha costado tanto dinero a las elites gobernantes norteamericanas y sobre todo al contribuyente, que no es posible recordar, empresa tan costosa y poco rentable en la historia de ningún imperio.

Ni la Alemania de Hitler, con su guerra de conquista y exterminio o Inglaterra con la conquista y el sostenimiento de su imperio; ni España, en su colonización de América, gastaron tanto. Amén de que no ganaron poco. Sin embargo, Estados Unidos ha gastado en su campaña contra Cuba, estoy seguro, mucho más, sin haber podido aun equilibrar las cuentas. Por supuesto, que Cuba ha perdido mucho también, pero no se trata de eso ahora. Porque ha logrado conservar su independencia política y la soberanía que, es en definitiva, lo más importante.

Pero el dinero, que todos los imperios gastaron, lo hicieron de manera más rentable. Estados Unidos, sin embargo, lo ha desperdiciado en diseñar y rediseñar una contrarrevolución contra Cuba, que más que nada, ha devenido en un lucrativo negocio.

Ninguna contrarrevolución ha sido y continúa siendo tan generosa con sus participantes como la que las administraciones norteamericanas, por más de 50 años, han pretendido desplegar exitosamente contra Cuba. ¿Continuará Estados Unidos, como antes, gastando dinero para cambiar al régimen en Cuba? Creo que sí, pero me parece que la presidencia de Obama se ha propuesto hacer algunas cosas nuevas. Pienso que por las razones siguientes:

– Lo primero que hizo Obama, desde que tomó la presidencia, fue hacer cambios en diseño de política seguido por Bush: levantó las restricciones a las remesas, los viajes, incrementó los gastos de dinero de los turistas cubano-americanos a Cuba, eliminó las restricciones sobre a quienes considerar familia, amplió el costo y contenido de los paquetes, permitió los viajes comerciales y otras medidas, tendentes a suavizar el modo en que directamente, el ciudadano común sufre el bloqueo y otras, como permitir la recepción de herencias. Medidas todas dirigidas al acercamiento familiar y a presentar la mejor cara ante la sociedad civil cubana. (3)

– Dar dinero a la contrarrevolución, para que en Estados Unidos se quede, como siempre ha ocurrido, la mejor tajada; y para que los que reciben el dinero de este lado, más que hacer contrarrevolución, lo que hagan es vivir de ella, aunque ello que no parezca muy rentable. (4)

– Del lado de Cuba, lo más que tenemos, es un nutrido grupo de parásitos. En realidad, no son ni siquiera mercenarios, porque los mercenarios se juegan la vida por dinero. Los que tenemos acá en Cuba, lo que hacen es vivir bastante holgadamente sin trabajar. Como si fuera poco, “disfrutando de los beneficios de ambos lados”, medicina, salud y educación gratuita en Cuba y dinero, proveniente de la Oficina de Intereses. (5)

– Algunos, ya hasta han presentado nóminas, a la Oficina de Intereses, para cobrar salarios por sus servicios. (6)

– Estos contrarrevolucionarios, aun no han sido capaces ni de cohesionarse. Cada uno tiene su grupito, a veces este es simplemente familiar. No tienen discurso ni programa. Pero eso sí, muestran un eficiente nivel de movilización a la hora de disputarse cuanto les toca a cada uno, de la “ma$cada” que les envía el amo. (7)

¿Podemos dejarnos engañar en Cuba, pensando que el golpe principal viene por ahí? Creo que no. Pienso que esa es solo la “jugada clásica “, de apoyo interno, que hay que mantener activa, aun y cuando, como ahora, según cables divulgados no se les considere muy efectivos. Lo nuevo de la contrarrevolución rediseñada por Obama, no viene por esa vía. Viene bajo una combinación factores que podrían ser los siguientes:

– Un aprovechamiento de la compleja situación económica que Cuba está atravesando. (8)

– Utilización de las tensiones internas que pueden traer aparejadas las actualizaciones del modelo económico cubano.

– Utilización de las presiones mercantilizadas, que Obama pretende ejercer sobre la sociedad civil cubana, con el levantamiento de las restricciones a las remesas, los viajes, los paquetes, los contactos familiares y otras medidas recientes. (9)

– Ampliación de las presiones del bloqueo, que pretenden hacer al gobierno cubano cada día más difícil la situación en sus relaciones económicas externas. (10)

– Aprovechar la circunstancia de moverse dentro de la “dureza” propia de un discurso político cubano interno, que teniendo que ser necesariamente más realista y reconocedor de las dificultades existentes, aunque tiende también a preocupar al ciudadano común en cuanto a su futuro.

Pero no debemos dejarnos engañar por un análisis autocrítico, que ahora la administración de Obama esgrime, por medio del propio Jefe de la Oficina de Intereses, que persigue poner de manifiesto las incapacidades de la disidencia interna que Estados Unidos ha generado.

Pienso que lo anterior solo se hace con la idea de tratar de fortalecerlos, poniéndolos a competir internamente por el dinero, contra otros sectores de la sociedad civil, que Estados Unidos considera pueden ser más útiles a sus planes de desestabilización interna. (11) Tratándose en realidad solo de un cambio de prioridades políticas, de métodos tal vez, pero dentro del mismo esquema de desestabilización, que ha quedado diseñado desde que Barack Obama tomó la presidencia. (12)

La administración de Obama esta plenamente consciente de que para derrotar a la revolución, tiene que tratar de mover todas sus fuerzas e instrumentos políticos para hacerlo desde adentro.

Ninguna revolución verdadera y la cubana lo es, será posible dañarla, de manera definitiva, solo desde afuera. Fidel Castro lo ha declarado, cuando lo dijo, el 17 de noviembre del 2005, indicando claramente que somos los propios cubanos, los que tenemos que evitar destruir a la revolución. Y Obama, con su política actual, de “subversión interna”, no va a despreciar la más mínima oportunidad para lograr subvertir el régimen político en Cuba.

Notas:

(1) Cuba continúa sin ser una prioridad de la política norteamericana, más ahora, cuando Estados Unidos atraviesa una de las situaciones más complejas de los últimos 50 años. Y cuando Cuba cuenta con una situación de prestigio hemisférico como nunca antes. Pero ello no significa que la actual administración, no trate de aprovechar el momento interno especial en que la Isla se encuentra, para seguir con su política de “cambio de régimen”.

(2) Un compinche del criminal, Luís Posada Carriles, el salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca, acaba de ser condenado a 30 años de prisión.

(3) Los que siguen ideológicamente a Obama en su política hacia Cuba, partidarios de la “subversión pacífica interna”, consideraban a G.Bush como un estúpido en su política hacia Cuba. Una política de bloqueo mal manejada, separando a las familias de ambos lados; limitando al máximo la ayuda material a los familiares en Cuba, un discurso excesivamente agresivo y una política de total alejamiento, servían para limitar la influencia sobre Cuba. Obama, por su parte, respecto a la sociedad civil cubana, no así en su política contra el gobierno, se ha propuesto desmontar ese diseño y ya viene haciéndolo. (Nota del Autor).

(4) Wayne Smith, ha confirmado el carácter ilegal e incluso imprudente de mandar dinero a los disidentes cubanos. Radio Habana Cuba, mayo 21, 2008. En ningún lugar del mundo es permitida esta acción como legal, por lo cual, el gobierno cubano estaría en todo su derecho de enviar a la cárcel al ciudadano que aceptase esa transacción.

(5) Tampoco es posible contar con que estos “vive bien“ se avergüencen. Vladimiro Roca y René Gómez, consideran que el apoyo económico de Estados Unidos, no es cosa que haya que ocultar o de lo que tengan que avergonzarse. Nuevo Herald, mayo 21, 2008.

(6) Ver: Jonathan D.Farrar, “The U.S. Role of the Oposition in Cuba” (Exclusive Q a With USAID, 25 oct, 2010).

(7) D.Farrar, actual jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, en un memorando confidencial del 15 de abril del 2008, titulado “Estados Unidos y el papel de la oposición en Cuba”, dirigido al Departamento de Estado, declara que el papel de la disidencia es nulo porque los grupos opositores se encuentran dominados por individuos con fuertes egos que le impide trabajar juntos. Continúa diciendo, que el movimiento disidente en Cuba envejece y que está completamente desconectado de la realidad de los cubanos ordinarios, así como que su mensaje no interesa al segmento de la juventud.Op.cit.

(8) Mejorar la economía, haciéndola crecer y estabilizándola, es hoy, más que nunca, la variable clave para que Cuba pueda sobrevivir ante los intentos permanentes e indetenibles de Estados Unidos por subvertirla. Intentos de la política norteamericana contra Cuba, de los que no pocos son todavía indescifrables. Es indispensable continuar profundizando qué puede Obama continuar haciendo contra Cuba para desestabilizarla. Obama ya ha sido creativo en la política contra Cuba y puede continuar siéndolo. G.Bush tomó una serie de medidas punitivas y congeló la política, Obama es partidario de continuar desplegando iniciativas para perfeccionar la que pudiéramos llamar, “trampa de la subversión”. (Nota del Autor).

(9) Obama ha levantado las restricciones que Bush había adoptado contra Cuba, en cuanto a reducción de las remesas, los viajes, el tamaño y contenido de los paquetes, los gastos de los visitantes, la ampliación de los vuelos, la consideración de familia, etc. Más recientemente, será posible recibir herencias, utilizando el mecanismo de las remesas. Todas las administraciones norteamericanas habían sido siempre muy limitadas en otorgar beneficios a los cubanos de este lado. Cuando lo hicieron, G.Bush eliminó esas ventajas o las redujo al mínimo., ¿Por qué ahora Obama decide rehacer esas ventajas a su máxima expresión, sino porque espera obtener fuertes resultados políticos de ello? Sin dudas, Obama persigue objetivos de influencia política dentro de la sociedad civil cubana. Por eso ha seccionado el bloqueo en dos partes, que tienden a enfrentarse por tratamientos muy diferenciados a la sociedad civil y gobierno. Como si buscara contraponerlos a ambos.

(10) Se mantiene la persecución a los viajes sin licencias, multas por violaciones del intercambio con el dólar, imposibilidad de créditos para las compras, y otras medidas que han limitado el intercambio cultural y académico…

(11) Según ahora considera la administración, los actuales disidentes son muy viejos, faltos de iniciativas e incapaces de acercarse a los jóvenes, así como demasiado preocupados solo por recibir dinero.

Es de esperar que tales críticas, traigan reacciones de la disidencia, dirigidas a incrementar la efectividad de la actividad contrarrevolucionaria, ampliar el campo de movimiento y buscar influencia dentro de otros sectores de la sociedad civil, a los que ahora no llegan.

(12) Para ampliar ver: Obama es solo el presidente: ¿Y la política hacia Cuba? WEB-UNEAC.Octubre, 2010.
Fuente: Rebelión

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