Pregón y pregoneros: larga data

A propósito del fallecimiento de un vendedor por cuenta propia en Santa Clara que era conocido por sus pregones, sacamos el tema y refrescar la memoria.

Julio Guerra Nieblas, el pregonero de Santa Clara

Julio Guerra Nieblas, el pregonero de Santa Clara

Fallece mayor pregonero de Santa Clara
10 Junio 2011

Julio Guerra Nieblas. Foto: Radio Rebelde

La noticia del fallecimiento de Julio Guerra Nieblas, trabajador por cuenta propia, causó consternación el jueves entre los pobladores de Santa Clara, donde alcanzó gran popularidad por su peculiar forma de anunciar.

A los 78 años de edad dejó de existir este sencillo hombre de pueblo, quien durante las últimas décadas creó un estilo y especial manera de comercializar el producto que le permitió ser uno de los personajes más populares de la capital villaclareña.

Con su andar sereno, pulcra presencia y poderoso timbre de voz, que le distinguía, Nieblas se movía por las principales calles y barrios de esta urbe con la carga de raspadura y el pregón que lo inmortalizó entre pilongos y demás lugareños.

Quizás quienes más le van a extrañar sean los niños, pues entre ellos constituía algo especial, tanto por las golosinas higiénicamente protegidas en estuche plástico como por la inconfundible y cadenciosa manera de decir:

“El pregón del niño, el pregón de la burundanga, raspadura de guarapo, con ajonjolí, que te gusta, íyo me las comiera todas! “, fraseo que provocaba la risa entre los menores que le asediaban por las esquinas.

Niebla tenía especial predilección por los menores y cada año destinaba una cantidad de sus ahorros a la donación de dinero en efectivo para la compra de libros infantiles, lápices, libretas, refrescos y golosinas para los pequeños ingresados en el hospital pediátrico de Santa Clara.

En declaraciones ofrecidas a la AIN el año anterior, comentó que era de procedencia muy humilde, y desde pequeño se vio obligado a trabajar para contribuir al sustento de la familia.

Tras sufrir prisión y torturas por los esbirros de la tiranía, en el año 1958 se incorporó en el Escambray a las filas del Ejército Rebelde que dirigía el comandante Ernesto Guevara, según testimonios de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, a la cual pertenecía.

(Con información de la AIN)

Y ahora una historia del pregón cubano publicada en el sitio web del periódico de Holguin, “Ahora”.

El pregón: un personaje anónimo del folclor cubano
Por Gloria Parra Barceló / ariglocu@ahora.cu / Lunes, 30 de Agosto de 2010 09:41

Tan viejos como las nanas, perdidas en lo más recóndito del alma materna, tan rico melódicamente como ellas: el pregón constituye un capítulo imprescindible del folclor del pueblo cubano, este posee sus secretos y su magia.

En las historias romanas cuentan sus peripecias los pregoneros de especias y frutas que ensayaban todo género de suertes para vender en las calles, plazas y centros de diversión pública.

En Cuba el pregón adquiere perfiles propios. Cada vendedor de acuerdo con su imaginación y su musicalidad puede improvisar pregones de mayor o menor virtuosismo.

En La Habana colonial, constituyeron un capítulo inherente a la vida cotidiana. No había uno solo de esos comerciantes que no tuviese su pregón de empuje, peculiar, reclamando así la acogida a su mercancía.

Para Nicolás Guillén: “Es un arte que no todo el mundo puede dominar.”
Carpentier en su profunda visión de musicólogo y artista descubrió en el pregón características propias poco estudiadas. Cuando los floreros son dos- dice él- suelen responderse de acera a acera.

El novelista reconoció: “La verdad es que el pregón callejero o los accesorios que sirven para anunciar sonoramente una actividad o tipo de comercio se cuentan entre las cosas más misteriosas que pueden atraer la atención de un hombre.”

Vendedores de yerbas curativas hacían sugestivas alusiones a dioses católicos y africanos; recitaban en forma corrida las propiedades de las yerbas o los palos de manigua que ofrecían, haciendo gala de su sabiduría enciclopédica dictada en breves segundos en plena calle.

Tamaleros, vianderos, maniseros, dulceros, pescadores, vendedores de periódicos desfilaron con gracia inocente o pícara por el escenario del teatro Alambra. El pregón fue siempre bastón de apoyo en la teatralización de estos personajes callejeros.

La cantera más nutricia del pregón cubano durante la seudorrepública fue el Son con su cadencioso montuno .Compositores populares tomaron melodías de pregones y las adaptaron a sus composiciones y las interpolaron como estribillos.

Nuestros compositores hicieron referencia a este género y lo inmortalizaron, como sucedió con el famoso “Manisero”, de Moisés Simon.

El Yerberito, Frutas del Caney, El Camaronero han recorrido el mundo en las voces más autorizadas de la canción cubana, como Rita Montaner, Bola de Nieves, Ester Borjas y otros.

Innovaciones métricas y combinaciones estróficas aparecen contenidas en muchos pregones cubanos. Cuando lo desglosamos de la música este es uno de sus valores literarios que le podemos atribuir.

La riqueza plástica de los pregones, su expresión teatral, su gesticulación, el detalle pintoresco, el doble sentido, la nota picante constituyen elementos esenciales de esta rica variedad del folclor cubano.

Hoy el pregón es una reliquia folclórica, un elemento más de la cultura creada por el pueblo, un aporte fundamental a la música cubana y su perfil humano.

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