El volcán mexicano Popocatépetl, también denominado por los nacionales “Don Goyo”, situado en el centro de México ha vuelto a poner en alerta a la población de sus alrededores. Desde hace prácticamente una semana, el coloso de 5 452 metros de altura, arrojó material incandescente con pequeños flujos de agua y ceniza, mientras las autoridades extreman precauciones por su creciente actividad de los últimos días.
Pero “El Popo” que en náhuatl significa “monte que humea”, no es el único volcán que rodea a la ciudad de México. A su lado, existe otro inactivo el Iztaccíhuatl, que significa “mujer dormida” con el que comparte una trágica leyenda de amor. Ambos pueden verse desde la capital mexicana en días claros, y se encuentran dentro de un parque nacional.
Y HE AQUÍ LA FÁBULA:
Cuenta una tradición náhuatl la historia de un valeroso guerrero y una hermosa doncella que murió de amor. Un guerrero que fue obligado por el padre de la joven Iztaccihuatl a ir a la guerra con tal de obtener su visto bueno para contraer nupcias con su hija. Tras meses de no obtener noticias, Iztaccihuatl recibió a un mensajero quien le dijo que su amado había muerto en combate. Víctima de la tristeza la doncella se entregó al llanto, saliéndosele la vida entre las lágrimas y murió. Al poco tiempo, el guerrero regresó y encontró a su amada muerta, lleno de coraje, se llevó el cuerpo a lo alto de un cerro donde le dio sepultura y permaneció arrodillado junto a ella, muriendo dando gritos de coraje que retumbaron por todo el Anáhuac. Los dioses al contemplarlos sintieron compasión de ellos, los cubrieron con un abrigo de ramas y nieve y los convirtieron en montañas. Una con la silueta de una joven mujer y el otro un volcán que a cada tiempo sigue ardiendo de amor en su interior.
Esta bella leyenda es sólo una muestra de la enorme importancia cultural que estos volcanes significan para la región y para el país en general, volcanes que han estado presentes a lo largo de los siglos en el imaginario colectivo, eternos custodios y marco natural del Valle de México. Son estos los volcanes que aparecen en las pinturas de José María Velasco, el Dr. Atl y Diego Rivera y fue en un camino en medio de estos volcanes (el Paso de Cortés) donde los conquistadores españoles vislumbraron desde las alturas por primera vez el esplendor de la antigua Tenochtitlan.
AHORA, SEGÚN LAS ÚLTIMAS INFORMACIONES PUBLICADAS EN LA PRENSA, EL 19 DE ABRIL, TENEMOS QUE:
El volcán Popocatépetl presentó un descenso en las exhalaciones de vapor de agua y ceniza que mantienen en alerta de desalojo a más de 28.000 personas, informaron las autoridades.
Aunque el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) de México reportó en las últimas horas sólo cinco exhalaciones moderadas de vapor de agua y ceniza, la alerta se mantiene en color amarillo fase tres, un nivel previo a la alerta roja.
El secretario del Gobierno de Puebla, Fernando Manzanilla, instruyó este jueves el regreso a clases de 1.493 estudiantes que habitan dentro de un radio de 12 kilómetros en torno al cráter del volcán, después de 48 horas de suspensión de actividades.
La ceniza no ha dejado de caer durante cinco días consecutivos en unas 15 poblaciones cercanas al volcán, incluida la capital homónima del estado de Puebla, donde viven más de dos millones de personas.
El Gobierno de Puebla dispuso un plan de evacuación en caso de que la alerta alcance el color rojo fase uno. De ser así, tiene previsto desalojar de forma voluntaria a poco más de 28.000 personas que viven en las faldas del Popocatépetl.
Durante los dos días que ha durado la alerta amarilla fase tres, las autoridades habilitaron 10 rutas y algunas brechas para evacuar en 40 minutos las poblaciones de Xalitzintla, San Pedro Benito Juárez y San Nicolás de los Rnchos, según estimaciones de dependencias gubernamentales.
“Los pobladores están pendientes aunque no asustados porque están acostumbrados a vivir con el volcán”, dijo el presidente municipal de San Nicolás de los Ranchos, Victoriano Meléndez de la Rosa.
Meléndez, quien también gobierna la población de Xalitzintla, aseguró que los habitantes de la zona ya saben qué hacer en caso de una contingencia mayor, por lo que han decidido esperar indicaciones sin detener sus actividades cotidianas.
Jorge Ramírez, habitante de San Nicolás de los Ranchos, comentó que escucha atento las noticias sobre una posible evacuación. “Pero ya sabemos vivir con los ruidos que hace el volcán cuando hace explosión y nos avienta la ceniza. No tenemos miedo; así crecimos”, acotó.
Las autoridades han dispuesto mil vehículos en caso de una evacuación si la alerta volcánica aumenta en las próximas horas.
El monitoreo volcánico reportó que “la pluma de vapor de agua y gases adelgazó” en las últimas horas, aunque el Popocatépetl lanzó una fumarola de 800 metros de altura sobre el cráter del coloso de 5.426 metros de altitud
(CON INFORMACION DE EFE, BBCMUNDO Y WIKIPEDIA)






