MEDICOS CUBANOS EN USA Y LOS CANTOS DE SIRENA

Escogí estos fragmentos de un artículo de Edmundo García, cubano residente en Miami, y que por lo menos dan luz sobre la realidad tras la deserción de médicos cubanos que prestan servicios en diversos territorios del mundo.

SOBRE LA HISTORIA Y LA LEYENDA DE LOS MÉDICOS CUBANOS EN MIAMI.

El 16 de enero del 2011 Joel Millman publicó un artículo en el periódico “The Wall Street Journal” donde revela la facilidad con que un médico cubano que colabora en el exterior puede solicitar la ayuda de una Embajada norteamericana para desertar de su misión. No importa los pacientes que deje de atender aún en medio de un tratamiento, ni la sobrecarga de su equipo por las tareas abandonadas. Cuenta el periodista Joel Millman el caso de un médico desertor que le bastó con entrar a un café internet en Gambia, llamar a la Embajada de EE.UU. en ese país y simplemente decir: “Soy un doctor cubano que quiere ir a Estados Unidos. ¿Cuándo nos podemos ver?” Al instante, por tratarse de un médico cubano, le indicaron que fuera a un mercado concurrido de la ciudad y que se acercara a una rubia vestida de verde, que sería en verdad una funcionaria del consulado de los EE.UU. El encuentro de la historia se produjo en septiembre de 2008 y el médico en cuestión llegó a Miami posteriormente con estatus legal de refugiado y posibilidades de obtener la ciudadanía. A partir de este caso “ The Wall Street Journal ” comenta (sin ser lo debidamente crítico) las facilidades creadas para la deserción de médicos cubanos desde 2006, estimulados por un programa llamado Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP ), que en el peor espíritu de la guerra fría trata de sabotear el trabajo solidario de un país como Cuba, al que el ala derechista de la política norteamericana considera su enemigo. Dicho programa fue concebido por el ex Coronel del Ejército de Estados Unidos de origen cubanoamericano Emilio González, quien como miembro del Consejo de Seguridad persuadió al entonces Presidente George W. Bush de que afectando los programas de ayuda médica cubana se contrarrestaba la influencia política de la isla. Si González llama “influencia política” al desarrollo de programas contra el cólera, contra la desnutrición, contra la malaria y contra el SIDA, entonces ciertamente debería alentarse el avance de dicha “influencia” con excelentes trabajos como los realizados por Cuba en Haití, que han merecido más de un elogio a nivel internacional. Emilio González está vinculado a los sectores más extremistas de la política cubanoamericana de Miami, y se ha paseado por la televisión de esta ciudad reivindicando ser el autor del referido Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP), que además de los médicos también facilita la deserción de paramédicos, terapistas, personal de enfermería, entrenadores físicos, dentistas y técnicos de laboratorio; junto a sus familiares.

Entre los grandes cómplices de este programa, lo repito, está la prensa, que con sus historias de médicos triunfadores, millonarios, hipotéticamente empleados en los grandes quirófanos de Chicago y Long Island, convidan a los galenos a que abandonen la misión. Y son cómplices también algunos de estos mismos médicos que, una vez llegados a los Estados Unidos, se dedican a contactar a sus colegas para que sigan su camino. Un ejemplo de esto es el bochornoso programa “Barrio Afuera”, que trata de atentar contra el programa de colaboración “Barrio Adentro” proponiendo en internet información para la deserción. Por supuesto, cuando esta se produce, la ayuda de los incitadores brilla por ausencia.

Los intereses que se mueven detrás de esta campaña contra las misiones médicas cubanas en el exterior son tan grandes, que quiero confesarle a los lectores que una de las dificultades más grandes que ha tenido escribir un artículo como este se refiere al temor mostrado y declarado por los entrevistados. Además de pedir el anonimato, algunos incluso llegaron a solicitar posteriormente que no se utilizara la información brindada, porque alguien podría inferir a través del contenido la identidad de la persona que testimoniaba. Es decepcionante comprobar cómo algunos viven llenos de miedo en una tierra que se les prometió precisamente como de libertad. Por ejemplo, un neurocirujano que hoy en día trabaja como sereno en un condominio de Miami, que cuenta con 53 años y tiene pocas posibilidades de hacer una residencia por la dura discriminación que existe por índices de edad, se arrepintió de testimoniar en el mismo momento de la entrevista, por temor y por la vergüenza de confesar su sentido de fracaso profesional.

Otro médico envió un correo con fecha del 23 de marzo a la dirección del programa “La tarde se mueve” dejando saber los problemas que le traería hacer declaraciones acerca de la difícil situación de muchos galenos cubanos llegados a los Estados Unidos. Entre otras cosas dice (cito textualmente): “… decidí no poder ayudarte en ese tema por ahora motivado a que estoy haciendo gestiones para poder entrar a un hospital a una residencia… sería dañar mi relación, no sería saludable para poder lograr mi objetivo”. Entre los testimonios que me permito usar se encuentra el de otro médico cubano residente en Miami que tras pensar en la suerte de algunos colegas dijo: “… es una realidad que de 100 médicos solo 10 sacan los board y de esos solo 3 o 5 llegan a terminar la residencia y ejercer; es cierto esto”. Luego comentó: “mi memoria recuerda 59 médicos en los últimos 20 años que han llegado a USA, médicos que hicieron la residencia en el Hospital Hermanos Ameijeiras en Cuba y todo y aquí llenando bolsitas en un Sedano’s o sacando sangre… otros compran títulos de enfermeros y andan con una piedra en un zapato siempre con aquello de que nunca pudieron ejercer y ven los errores de los médicos pero no pueden decir nada pues son simples enfermeros”. También salió el tema de los fraudes, en el que alguien comentó: “otros robándole a los seguros en las famosas agencias de home health ”. Se habla además del tipo de práctica mecánica, con poco margen para la creatividad médica: “te sacan el jugo, son muchas horas de trabajo y nada de docencia, lo de la mayoría de los hospitales es trabajar como un mulo para producirles billetes”.

Existen cirujanos de primera atendiendo teléfonos y llenando planillas y sin perspectivas reales en el plano científico. Destinos torcidos que, casi siempre, resultan menos amables de como los pintaron. Demasiados talentos desperdiciados por falsas promesas que no toman en cuenta los enormes recursos que un estado pequeño como el cubano empleó en formarles. Un hecho que al final de la jornada, si descontamos a algunos desagradecidos, todos acaban por reconocer cuando verifican el alto nivel de la medicina que aprendieron en las Universidades y Hospitales de Cuba.

Edmundo García periodista cubano residente en EE.UU., conductor del programa “La Noche se Mueve”.

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4 comentarios sobre “MEDICOS CUBANOS EN USA Y LOS CANTOS DE SIRENA

  1. Muchas veces por la calidad de los médicos cubanos y el esfuerzo y esmero con que realizan su labor, son punto blanco para el gobierno norteamericano, en el llamado robo de cerebro, es una forma de ataque que le permite dejar a Cuba sin personal, pero la mayoria de los médicos cubanos, antes de médico son revolucionarios y conscientes de los que les toca, solidarios con todas las personas que los necesite dentro y fuera de las fronteras.

  2. Me deja frio saber como personas talentosas como los médicos cubanos sean engañados por el mismo cuento miamense de una ¨mejor vida¨ y una tal ¨libertad¨. La mano negra del imperialismo yankee no cesará nunca en su misión de derrocar nuestra Revolución Cubana y llevarnos de vuelta a los años de neocolonia, por eso, como cubanos que somos seguiremos luchando y reforsando nuestros ideales.

  3. En enero del 2011 en el periódico “The Wall Street Journal” fue publicado que un médico cubano cumpliendo misión , aboga por la ayuda de una Embajada Norteamericana para desertar de su misión e irse para los Estados Unidos , sin importarle a los pacientes que abandonaba o a la carga de trabajo de su propio equipo. A este médico le basto por entrar a un café internet en Gambia y pedir a esta embajada que quería ir a Estados Unidos.Estas cosas no pueden suceder con nuestros médicos , ni con ningún patriota cumpliendo misión en países extranjeros , necesitamos del apoyo de todos por igual , no nos dejemos llevar por las propagandas , pongámonos una mano en el corazón y digamos juntos , sirvo a la revolución socialista.

  4. Esto es otra de las tristes historias que deberían leer muchos de los profesionales cubanos para que no se dejen engatusar por las promesas estadounidenses y piensen un poco más en que Cuba fue su forjadora y que a la mayoría esa educación no les costo un centavo así que deberían aprender a ser un poco más agradecidos de como pudieron estudiar y hoy en día ejercer la carrera que más les gusto sin miedo a no tener dinero para poder pagar una beca en una Universidad como lo tienen que hacer los estudiantes universitarios en otros países.

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