El contrapunteo por los médicos cubanos contratados en Brasil

 

 

 

 

 


Los médicos cubanos trabajan en 58 naciones de los 5 continentes.
(Foto: Raquel Pérez)

 

Visto desde su prisma Fernando Rasverg, de la

BBC Mundo escribe sobre el tema en estos dos artículos:

Médicos “todoterreno”

Fernando Ravsberg

BBC Mundo, @ravsberg

Brasil contratará 4000 médicos cubanos y ya llegaron los primeros, lo cual parece poner muy nerviosos a algunos galenos de aquel país. Mientras, en mi barrio de La Habana, hay bastante alegría entre los aspirantes a voluntarios, que no son pocos.

Me comentan que les “pagarán mejores salarios que en otras misiones”. Se habla de US$1.600 al mes, lo cual es una pequeña fortuna en un país donde un galeno puede ganar US$40 y la canasta básica de una familia se calcula en unos US$100 mensuales.

Las asociaciones médicas de Brasil y la prensa de Miami denuncian que se trata de “trabajo esclavo” porque los cubanos no recibirán los U$D4.000 que paga Brasilia por cada uno de ellos. Sin embargo, les costará bastante demostrar semejante acusación.

Desde la apertura migratoria de enero los médicos cubanos son libres de salir y entrar de su país, pueden emigrar a donde deseen con sus familias y trabajar en cualquier clínica. Además, la operación Brasil está avalada por la Organización Panamericana de la Salud de la ONU.

Para Dilma Rousseff se trata de un asunto de interés público y social, Brasil necesita 54 mil médicos con el fin de ampliar la cobertura de salud a nivel nacional y además precisa a gran parte de ellos en zonas rurales, donde los doctores brasileños no quieren trabajar.

Por eso sorprende que el Consejo Federal de Medicina de Brasil argumente que la llegada de los cooperantes cubanos “expone la salud de la población a situaciones de riesgo”. ¿Creerán acaso que los enfermos de esas regiones están más seguros sin atención médica?

Según el Ministerio de Salud brasileño, los cubanos irán a zonas del norte y noreste del país, justamente a aquellos lugares que no fueron elegidos por los brasileños ni por los extranjeros que aplicaron, a pesar de que se ofrecieron salarios de US$13.500.

244 galenos de España, Portugal, Uruguay y Argentina fueron también contratados pero solo aceptan trabajar en las ciudades. Y apenas un millar de brasileños se sumaron al empeño de llevar la salud a los cientos de municipios que no cuentan ni siquiera con un médico.

Solo Cuba dispone de tal cantidad de profesionales “todoterreno”, capaces de ir donde sea, trabajar con mínimos recursos, organizar campañas preventivas de salud y utilizar hábilmente el diagnóstico clínico, clave en regiones carentes de equipos y laboratorios.

Los colegios médicos del continente los rechazan y el enfrentamiento se intensificó aún más con la apertura de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), que cada año gradúa miles de médicos de y para la región, la mayoría provenientes de comunidades muy pobres.

Hace unos días, a su paso por Cuba, el presidente uruguayo, Pepe Mujica, nos contaba que su país ya reconoce los títulos cubanos pero todavía hay algunas especialidades que el colegio médico no convalida. Son las que dan más ganancias, nos dijo con amargura.

No cabe duda de que esta inundación de médicos provenientes de la mayor de las Antillas aumenta la oferta en la región y por ende, a la larga, debería reducir los precios de la salud, afectando los ingresos de los galenos ya instalados.

Pero lo cierto es que, con los costos actuales, una parte de la población latinoamericana se está quedando sin cobertura de salud. Se trata de gente humilde que no puede pagar una clínica particular, muchos ni siquiera tienen dinero para una mutualista.

Además, pocos médicos aceptan trabajar de forma permanente en las zonas más apartadas y pobres de sus países, por lo que los enfermos deben disponer de dinero y tiempo para viajar a los centros urbanos en busca de la más mínima atención sanitaria.

Y lo esencial es que el número de profesionales de la salud de Brasil y de otros países del continente no es suficiente para extender los servicios primarios a toda la población. La formación de nuevos médicos debería ser una prioridad de todos los gobiernos.

Las autoridades de Brasil insisten en que no se trata de un asunto ideológico sino de que Cuba, con sus casi 80 mil galenos, es el único país del mundo capaz de desembarcar un contingente de miles de médicos, en un tiempo ínfimo y en las zonas más necesitadas.

 

 

Médicos cubanos (Foto: Raquel Pérez)

LOS “ESCLAVOS” CUBANOS PONEN NERVIOSOS A LOS MÉDICOS BRASILEÑOS

por Fernando Ravsberg

Sectores de la oposición acusan a Brasilia y La Habana de someter a
los médicos a “trabajo esclavo” porque el gobierno cubano recibe una
parte del pago. De todas formas, algunos voluntarios aseguraron a
Público que los salarios serán mayores que en otras misiones, se dice
que rondarán los 1.600 dólares mensuales, lo cual es mucho dinero en
un país en el que la canasta básica familiar está calculada en 100
dólares.

Realmente será difícil probar la acusación de “esclavismo” cuando la
operación está avalada por la Organización Panamericana de la Salud de
la ONU y teniendo en cuenta que Cuba, desde enero de este año, permite
a los médicos viajar al extranjero, emigrar con sus familias y
trabajar en la clínica que más les convenga.

El Consejo Federal de Medicina de Brasil denuncia que la llegada de
los brigadistas de la isla “expone la salud de la población a
situaciones de riesgo”. Sin embargo, sólo un millar de galenos
brasileños aceptaron ir a trabajar a algunos de los cientos de
municipios rurales en los que nunca ha habido un médico. Parece un
absurdo decir que para los enfermos de esas regiones es mejor vivir
sin cuidados sanitarios que atendidos por los galenos cubanos.

Cuba tiene 80.000 graduados en medicina, uno por cada 150 habitantes,
la mejor tasa del mundo.

El colegio brasileño aduce que la formación de sus colegas de la isla
es deficiente. Sin embargo, se trata de médicos “todoterreno”,
dispuestos a radicarse en las zonas más inhóspitas, capaces de
trabajar con mínimos recursos, preparados para organizar campañas
preventivas de salud y muy experimentados en el diagnóstico clínico,
imprescindible en lugares donde no se cuenta con equipos ni
laboratorios.

El enfrentamiento de los colegios médicos de América Latina comenzó
apenas Cuba afectó sus intereses corporativos con el envío de las
primeras brigadas de salud a diferentes países de la región. Se
agudizó después con la creación de la Escuela Latinoamericana de
Medicina (ELAM), institución que forma gratuitamente miles de jóvenes
y los devuelve convertidos en médicos a sus comunidades. O la
Operación Milagro, que restituyó la vista a cientos de miles de
personas en la región sin cobrar un centavo, afectando los bolsillos
de los oftalmólogos que cobraban 2.000 dólares por una operación
quirúrgica de 15 minutos.

En muchos países de la región los colegios médicos ponen trabas para
convalidar los títulos de las facultades de medicina cubanas pero poco
a poco han tenido que ceder terreno. En su visita a Cuba, el
presidente uruguayo, Pepe Mujica, nos comentó que ya en su país se
reconocen la mayor parte de los títulos. Sólo se mantiene la
resistencia en algunas especialidades, que son las que dan más dinero
a los médicos y las que cuestan más caras a los pacientes, dijo con
cierta amargura.

Sesgo ideológico

El colegio médico y la oposición brasileña acusan a Dilma de contratar
cooperantes cubanos por razones ideológicas pero el Ministerio de
Salud les responde que la gran mayoría de los galenos de la isla irá a
zonas del norte y noreste del país, justamente a aquellos a lugares
que no fueron elegidos ni por los brasileños ni por los extranjeros
que calificaron para el programa, a pesar de que se ofertan salarios
mensuales de 13.500 dólares.

En realidad, más allá de las simpatías políticas, el gobierno
brasileño no tenía opción, su plan para extender la cobertura
sanitaria a todo el país requiere 54.000 médicos. Esta semana se
incorporan 244 profesionales de Portugal, España, Argentina y Uruguay
pero optando por trabajar sólo en las ciudades. Cuba es la única
nación capaz de enviar, en un tiempo muy breve, un contingente de
miles de galenos a las zonas más necesitadas. Un lujo que puede
permitirse porque cuenta con casi 80.000 graduados en medicina, uno
por cada 150 habitantes, la mejor tasa del mundo.

Fuente: Público

Médicos cubanos. (Foto: Raquel Pérez)Las brigadas médicas cubanas han sido claves en situaciones extremas como la de los terremotos de Haití o Pakistán. (Foto: Raquel Pérez)

 

 

 

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