Los amores del Gabo

 

Barranquilla a Ciudad de México junto a Gabo

Gabo, siendo un chiquillo, confesó a la pequeña Mercedes, de 9 años, que estaba enamorado de ella y la haría su mujer al final de sus estudios. Fue siempre su musa y su compañera.

Mercedes Barcha, de Barranquilla a Ciudad de México junto a Gabo<br /><br />
Mercedes Raquel Barcha Pardo, la compañera fiel de Gabriel García Márquez, el emor de toda su vida. (Foto: @ElUniversalCtg)

La vida de Gabriel García Márquez Gabo, Gabito– no se puede comprender sin las tres mujeres que marcaron su vida: su madre, Luisa Santiaga Iguarán; su agente literaria Carmen Balcells; y sobre todo mujer, Mercedes Barcha.Siendo niños se confesaron su amor. Cuando él viajó a Europa, sus cartas encendidas le comunicaron a Mercedes que el fuego de la pasión seguía muy vivo. Con sólo nueve años, Mercedes Raquel Barcha Pardo quedó intrigada por la audacia de aquel chiquillo que le prometió amor eterno. El sueño se hizo realidad en marzo de 1958 en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Barranquilla. El Tiempo entrevistó al escritor inglés Gerald Martin, autor de la biografía Gabriel García Márquez: una vida, quien contó anécdotas exquisitas. Gabo conoció a su mujer en Magangué (Bolívar), a principios de la década de 1940, cuando Mercedes era apenas una niña de 9 años, y él estaba próximo a irse a estudiar a Zipaquirá. Tenía cinco años más que ella. Gerald Martin reveló que Mercedes nació el 6 de noviembre de 1932 y, al igual que Gabo , fue la primogénita de los seis hijos que tuvo Raquel Pardo López, descendiente de una familia de ganaderos, y el farmacéutico Demetrio Barcha Velilla, cuyos antepasados fueron emigrantes de Oriente Medio. Gabriel García Márquez la convirtió en protagonista de Cien años de soledad. “La sigilosa belleza de una serpiente del Nilo escribe Gabo al referirse a Mercedes la boticaria. “Es mujer sigilosa y silenciosa, de cuello esbelto y ojos adormecidos”, relata. “Una mujer alta y linda con pelo marrón hasta los hombros, nieta de un inmigrante egipcio, lo que al parecer se manifiesta en unos pómulos anchos y ojos castaños grandes y penetrantes”, fue la descripción de uno de los biógrafos de Gabriel García Márquez para referirse a Mercedes Barcha, un matrimonio que duro 56 años juntos, y abre ahora una enorme soledad. Gabriel García Márquez siempre habló de ella con cariño, amor y orgullo como cuando relató el respeto hacia ella de Fidel Castro. “Fidel se fía de Mercedes aún más que de mí”, dijo. El primer hijo de Gabriel y Mercedes, Rodrigo -quien se convirtió en director de cine- nació en 1959. En 1961 la familia se instaló en Nueva York donde Gabriel García Márquez ejerció como corresponsal de Prensa Latina. Tras recibir amenazas y críticas de la CIA y de los exiliados cubanos, que no compartían el contenido de sus reportajes, decidió trasladarse a México donde estuvo el resto de su vida. Tres años después nació su segundo hijo, Gonzalo, diseñador gráfico. Pese a que Gabriel García Márquez tuvo residencias en París, Bogotá y Cartagena de Indias, la mayor parte de su vida la pasó en México. En Ciudad de México fijó su residencia al comienzo de la década de los sesenta. En su querida casa, desde la que, como contó Hechos de Hoy, se asomó al umbral al cumplir 87 años, falleció. rodeado del cariño de su familia y sus amigos, y el amor de su queridísima Mercedes

García Márquez y su esposa MercedesGabriel García Márquez y su esposa Mercedes Barcha.

EL MITO DEL SIGLO XX

Gabriel García Márquez, la huella de Macondo y Cien años de soledad

Gabriel García Márquez, la huella de Macondo y Cien años de soledad

Gabriel García Márquez -Gabo o Gabito- falleció a los 87 años en su casa de Ciudad de México. deja el legado de su obra cumbre, “Cien años de soledad”, escrita en 1967.

Ignacio R. Ferreiro   Murió el mito de la literatura del siglo XX. El escritor y periodista colombiano, ganador del Nobel en 1982, fue el creador de obras como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada. Nació en Aracataca el 6 de marzo de 1927 y fue quien creó el espacio mágico de Macondo, el boom de la novela de América Latina. Literatura y periodismo, dos vidas paralelas Gabriel José García Márquez Gabo o Gabito– estudió en el Colegio de San José, en Barranquilla, y en Zipaquirá, en el Colegio Nacional. Influido por Kafka y Joyce, comenzó a escribir muy pronto los papeles de La casa, el pilar que se transformaría después en Cien años de soledad. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional. Luego continuó en Cartagena, en el diario El Universal, la profesión que siempre le fascinó. Vinculado al Grupo de Barranquilla, siguió su pasión periodística en El Heraldo con su columna La jirafa firmando con el seudónimo de Séptimus. En 1954, en Bogotá, se vinculó al diario El Espectador. Su vida cambió al casarse en 1958, con Mercedes Barcha. Era el amor de su vida, desde niños, al que siempre fue fiel. En los tiempos en que fundo con Plinio Apuleyo Mendoza la agencia cubana de noticias Prensa Latina, nació su hijo mayor, el cineasta Rodrigo García Barcha. En 1962, viviendo en México, llegó su segundo hijo, Gonzalo. Fueron los años en que La casa se transformó definitivamente en Cien años de soledad, publicada en su primera edición en 1967. En ese escenario nació su estrecha amistad con Fidel Castro. En 1972, el Premio Rómulo Gallegos reconoció su talento. Paralelamente avanzaba su carrera como escritor y periodista naciendo la revista Alternativa, una aventura compartida con Enrique Santos Calderón. En 1975, El otoño del patriarca marcó una nueva frontera respecto a Cien años de soledad. Dedicó 17 años a su nueva obra. El 21 de octubre de 1982 el Premio Nobel de Literatura le consagraba como el protagonista de una manera de contar y sentir, el realismo mágico recibía los máximos honores y reconocimientos. Comenzó entonces una nueva fiebre creadora sin traicionar el periodismo con la singladura de Cambio en 1998. En 2002, ya enfermo, publicó sus memorias, Vivir para contarla. En aquel años se produjo la muerte de su madre, Luisa  Santiaga Iguarán, figura clave en su vida junto a su mujer su agente literaria Carmen Balcells. En 2007, en los cinco lustros de haber recibido el Nobel de Literatura, la Real Academia Española presentó la edición conmemorativa de Cien años de soledad, con una tirada inicial de 500.000 ejemplares. “No sé a qué hora sucedió todo. Solo sé que, desde que tenía 17 años hasta la mañana de hoy, no he hecho cosa distinta que levantarme temprano todos los días y sentarme frente a un teclado para llenar una página en blanco”, fueron las palabras de Gabriel García Márquez en el agradecimiento a todos sus homenajes. En su casa de Ciudad de México su vida se fue apagando lentamente. A los 87 años murió un escritor y periodista de leyenda, mito del siglo XX y figura legendaria para quienes aman la belleza, fuerza y coraje del español que es, junto al inglés y mandarín, una de las llaves de la aldea global.   (Tomado de Hechos de Hoy, España.)

 

Mensaje del presidente cubano Raúl Castro a Mercedes, esposa de Gabo: Perdimos a un amigo entrañable.

(Tomado de Cubadebate)

Querida Mercedes:

El mundo, y en particular los pueblos de Nuestra América, hemos perdido físicamente a un intelectual y escritor paradigmático. Los cubanos, a un gran amigo, entrañable y solidario. La obra de hombres como él es inmortal.

Recibe, junto a la familia, nuestras más sentidas condolencias y sinceros sentimientos de afecto.

Un abrazo,

Raúl Castro Ruz

Foto Reuters.

Raúl Castro, García Márquez y Tomás Borge, en el acto por el 50 aniversario de la Revolución Cubana. Foto Reuters.

Raúl Castro junto a Gabo y Tomás Borges en el acto por el 50 aniversario de la Revolución Cubana. Foto Reuters.

 

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