Entre salarios y precios hay una mafia

El Foro

Por:  Arturo Chang

(Tomado de Cubahora)

Hay muchas opiniones sobre precios y salarios, pero un hombre de pueblo demostró ser un profundo conocedor en la práctica de los mecanismos ocultos que actúan distorsionando la Oferta y Demanda…

Cuando un viernes publicamos Aumentar salario pagando el mismo sueldo los lectores hicieron enjundiosos comentarios, pero al escribir Salarium, en latín los criterios se hicieron más complejos, como preludio a que Precios daría lugar a reflexivos textos que han complementado lo que este autor redacta.

Habíamos prometido que la entrega de esta semana sería Oferta y Demanda, una ley que nada tiene que ver con las del derecho y la juridicidad porque es una Ley Económica que al decir de varios lectores, muchos mencionan sin siquiera tener la más mínima idea de lo que es y la esgrimen para justificar los exorbitantes precios sin tener en cuenta que más o menos puede definirse como un vínculo necesario, esencial, estable, reiterado que se da entre los fenómenos o las cosas y tiene carácter objetivo porque existe independientemente de nuestra voluntad.

Abundan quienes sostienen que esa ley no es la que está funcionando en Cuba, otros afirman que si es del Capitalismo hay que aplicarla de acuerdo con las realidades del proceso de actualización del modelo económico para construir el Socialismo en las condiciones presentes y de un futuro previsible.

Ante tantas complejidades he optado por comenzar a contactar a economistas villaclareños entendidos en esta materia para intercambiar con ellos antes de aventurarme a decir que la Oferta y Demanda ya hace rato que demanda ser actualizada.

Sin imaginar siquiera que un recién conocido fuera además de chofer profesional de un jeep asignado a un cuadro provincial, un hombre dedicado a las faenas agrícolas en una finca, le comenté sobre esa ley, y para asombro, no solo pareció entenderla, sino que demostró ser un profundo conocedor en la práctica de los mecanismos ocultos que actúan distorsionando la Oferta y Demanda.

Sus palabras casi textuales:

“No me mientes ni digas lo que siembro porque me caen arriba y me hacen leña. Mira, yo llevé una cosa a vender a 3 por 10 pesos que los demás vendían a 10 pesos cada uno. Se armó tremenda cola para comprarme, y entonces vino uno a cañonearme para que le pusiera el mismo precio que ellos, y como que me negué… bueno… creo yo, el tipo me mandó un inspector que me pidió tantos papeles que me dije: en algo tengo que caer, pero no, todo lo tenía bien. ¿Y sabes qué me agarró? Me puso una multa porque a lo que estaba vendiendo, la gente le quitaba una parte que pinchaba y la tiraba al suelo, y entonces me multó por echar basura.”

“Eso de que oferta y demanda es una ley de esas… yo no lo entiendo bien, pero lo que sí te aseguro es que tengo que andar con cuidado porque me están velando para chivarme de alguna manera, creo yo, con inspectores que tienen comprados. Por eso, no puede haber competencia, yo no puedo querer salir más rápìdo de la mercancía y venderlo antes que los demás a como la gente lo puede pagar porque hay una mafia que lo impide y que está entre los precios y los salarios, empujando para arriba los precios para ponerlo cada vez más lejos de lo que gana la gente.”

NOTA: Mantengo la promesa de abordar la Ley de la Oferta y la Demanda, y los mercados de oferta y demanda cubanos.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*