Rudy Mora: Sonando en Cuba dejó de ser nuestro

Escrito por  Paquita Atmas Fonseca

Existen tantos deseos de tener un buen programa  musical en la televisión cubana, que se crearon muy altas expectativas  con Sonando en Cuba, bajo la batuta de Rudy Mora un autor de vanguardia, con sello distintivo  y que, por tanto, ejemplifica a los creadores que realizan televisión de autor. Pero toda obra audiovisual de Rudy  es polémica. No importa que sea una serie, un video clip o un programa musical. Ahora tampoco ha dejado de dividir a las opiniones.

 

La competencia de 16 muchachos y muchachas iniciada este domingo,  fue fruto de la selección entre más de 900 aspirantes de todo el país que realizaron audiciones ante un jurado integrado por  Paulo FG, el gestante de la idea, Leo Vera, Joel Domínguez, Jenny Valdés y Ernesto Ricardo Puente.

 

Al final quedaron Yulitza Taset Palacio,  Rodobaldo Suárez Suárez,  Massiel Bejerano Oliva,  Raúl Raidel Zalazar Almarales,  Jessica Chipi Gallego, Jordán Jesús Cabarroca Orbera,  Karen  Giselle Oduardo Díaz,  Isis María González Lescaille,  Yohana Olivares Guibert,  Claudia Esther Valdés Chávez, Elizabeth Álvarez Torres,  Rayner García Gil,  Rosalía Gómez Hasty, Elizabeth Romero Sánchez,  Carlos Leopoldo Infante Ayala y  Roseth Olivera Sánchez.

 

Los finalistas tienen sus padrinos: José  Luis Cortés, Puppy Pedroso, Giraldo Piloto, Lázaro Valdés, Manolito Simonet, Adalberto Álvarez, Cándido Fabré y Samuel Formell. Cada uno de ellos escogió –por concurso digital- a dos jóvenes. El jurado del programa, el que ustedes ven  los domingos por Cubavisión,  está integrado por Laritza Bacallao,  Moisés Valle, Yumurí,  y Emilio Frías, el Niño.

 

Pero bueno, que sea Rudy quien hable de Sonando en Cuba hasta ahora:

 

-Algún que otro televidente piensa que empezaste Sonando en Cuba con el Making off? ¿Por qué?

 

-Están en lo cierto, la primera emisión de Sonando en Cuba fue un Making off o un capitulo de presentación para que se tuviera la idea de cómo se fue componiendo el proyecto en cada una de las etapas, se mostrara el camino transitado desde el comienzo y que se conocieran a todos los implicados. Por lo general casi nunca se descubren los procesos previos y me interesaba hacer saber del rigor con que se trabajó. Cada momento visible sucedió tal cual se vio.

 

-¿Cuánto tiene Sonando en Cuba de otros programas de participación?

 

-De todo, en primer lugar toma de la vieja tradición cubana en este tipo de espacios, recordemos: Todo el Mundo Canta, Para Bailar, 9550, Buscando el Sonero, mucho años atrás, La Corte Suprema del Arte y muy recientemente Revelación TV, por mencionar algunos. Toma también de programas internacionales bien conocidos por una buena parte de los cubanos a través de vías alternativas, me refiero a la Voz en todas sus variantes, a Operación Triunfo, entre muchos.

 

Nuestro propósito fue hacer, después de muchos años, un programa de competencia y participación que se pareciera a nosotros, es decir, a los televidentes que somos en el 2015 aunque no de manera absoluta.  La fórmula estaba clara porque existe desde el surgimiento de la TV como medio, y es que de una parte existieran competidores optando por un premio que no podía ser de ninguna manera souvenires de Papas and Company, ni pastillas desparasitaria para perros, ni un llavero, y menos una serigrafía, a montones en las tiendas de Artex, y del  otro, un jurado que decide, como siempre, en este caso compuesto por dos generaciones de cantantes populares, sumándose la presencia de un público que abarcara el espectro amplio de rasas, biotipos y edades. ¿Protagonista?, nuestra música popular y sus principales exponentes aún activos y bien reconocidos en Cuba y en el exterior.

 

Sonando en Cuba no inventa ni innova, solo busca entretener y ofrecerle la oportunidad a nuevos talentos de llegar  al mundo artístico de la mano de nuestra música, la que nació aquí, la que nos sigue haciendo bailar a pesar
de…  y que nos identifica en el mundo.

 

-Después de dos emisiones ¿algo te ha salido mal?

 

-Muchas cosas se hubieran podido hacer mejor, pero el proyecto demandó un gran esfuerzo económico y de trabajo por parte de RTVC y también del reducido equipo de realización, se trabajó con mucha presión para estar listo en la programación de verano y por esa urgencia hoy siento insatisfacciones. En la ficción se ensaya y se trabaja con el actor además de rodar varias tomas y escoger la mejor, eso se sabe, aquí la idea central fue la impronta y el montaje escénico era la pauta para ir a la caza de los acontecimientos únicos e irrepetibles. Para eso hay que estar preparado y solo se sabe si se está o no, en la medida que aparecen los sucesos más cuando no existe experiencia anterior. Asumí ese riesgo y por lo tanto me adjudico las deficiencias.

 

Cuando llegue el último domingo, con un concierto en vivo, ¿Qué habrán visto los televidentes  además de la competencia de los 16 concursantes?

 

-Un programa musical creo que aceptable visual y estéticamente, un reconocimiento televisivo a varias figuras en la música popular, un recordatorio a muchas canciones que dan fe de épocas no tan lejanas además de una competencia justa donde no existió, y eso lo aseguro, manipulación alguna. Todos los espectadores ya tienen y tendrán hasta el día 4 de Octubre, un espacio que les posibilite volcar opiniones y sacar conclusiones sean malas o buenas, no importa. Ya SONANDO EN CUBA  dejó de ser nuestro.

(Tomado de Cubasi)

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